28 noviembre 2005

Mi "regalo" de cumpleaños

Era mi décimo cumpleaños.
Las noches de Agosto eran especialmente tórridas en mi pueblo, y aquella noche, desde la terraza de mi casa, veíamos como la Luna, algo menguante ya, empezaba a levantarse por el este, acompañada de una "estrella" especialmente brillante. Cuando pregunté por ella, fue mi cuñado, que estaba de vacaciones con nosotros, el que me contestó: "Aquello es Júpiter"
¡No me lo podía creer! ¡Júpiter! Yo ya conocía algo de los planetas, y sabía que Júpiter era el mayor del Sistema Solar, pero también sabía que estaba muy, muy lejos. Entonces empezaron a surgirme preguntas del tipo: ¿cómo podría verse así, "tan cerca", junto a la Luna y entre las estrellas?
Aquel final de verano dormí poco. Pasaba buena parte de la noche observando esa "estrella" llamada Júpiter, que parecía una más de entre todas las que adornaban aquellos cielos. Tras unas semanas, mi asombro no hacía más que crecer cuando descubrí que Júpiter ¡¡¡se movía!!!
Caramba, cuando me quedaba por aprender.
Cuando nos queda a todos por aprender.