Hace algún tiempo os contaba una visión (muy personal) sobre el mito de Orion.
Hoy recordaré una historia que el abuelo Justo solía contarnos durante las frías noches de invierno, mientras el gigante culminaba sobre nuestro pueblo:
Hoy recordaré una historia que el abuelo Justo solía contarnos durante las frías noches de invierno, mientras el gigante culminaba sobre nuestro pueblo:
“Había un pastor que siempre llevaba sus cabras al Collao Sabinar, a pasar el verano pastando; y cuando su hijo, Pedro, ya tenía una miajica razón, lo dejaba encargao de guardar el rebaño, mientras él hacía sus cosas en el pueblo. Pues bien, un día que estaba allí Pedro, al cudiao de los animales, apareció un lobo que le espantó la maná y faltó poco pa que también se enfrentara a él; menos mal que el zagal agarró un palo y le hizo frente, que si no podría haber sio una desgracia. Lo peor fue que después, los dos, padre e hijo, tuvieron que estar to la noche buscando las cabras que se habían espantao.
Ahí arriba, en el cielo, se puede ver a Pedro, que tiene el garrote en la mano, ¿lo veis?, esto de aquí es el lobo, con la boca abierta, y allí, a lo lejos, chiquitillas, las cabrillas, que salieron escopeteas”

Y un video expectacular:
1 comentarios:
Amigo Antonio, soy Fernando Bellón, un aprendiz de blogger que al empezar hace unos meses te pidió ayuda y consejo, recibiéndola de inmediato. Había perdido tu correo electrónico (lo borré sin darme cuenta), y también la referencia de tu blog, que ahora he recuperado gracias a los correos que amablemente me envías. Hace un mes traduje del inglés un artículo sobre cosmología, que me parecía intreresante para ti. Pero no sabía comunicártelo. Está colgado en mi blog, en esta dirección http://calleoliver.blogspot.com/2008/03/el-fin-del-cosmos.html, y seguro que te gustará. Ya me comentarás.
Un cordial saludo
Fernando Bellón
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