He mantenido hace poco una interesante conversación acerca del punto de vista de un aficionado a la Astronomía sobre algunos de aspectos de la astrología, y he decidido compartir con todos vosotros algunas reflexiones al respecto.
Hace ya algún tiempo hablé por aquí y por aquí de la forma en que ambas disciplinas se han ido separando entre sí, y no voy a seguir con eso. Lo que sí me gustaría es aclarar algunos conceptos que entiendo confusos para una buena parte de la población, y que hacen que la astrología no merezca siquiera llamarse pseudociencia. Entiendo que sólo hay dos formas correctas de entenderla: o bien como un simple pasatiempo, sin mayores pretensiones; o bien como un dogma de fe. Entenderla de otra forma es cometer un grave error, por los motivos que voy a ir exponiendo en esta y próximas entradas.
Sobre las constelaciones y el sumerio flipado
La mayor parte de las constelaciones visibles desde el hemisferio norte fueron ya establecidas en la antigüedad (hace unos 5000 años), y han llegado hasta nosotros con muy pocas variaciones. Se trata sencillamente de una estrategia de reconocimiento del cielo: se toma un grupo de estrellas próximas entre sí, se trazan una serie de líneas imaginarias que forme algún tipo de figura medianamente reconocible, y se relaciona con algún personaje o hecho de la mitología local. Normalmente, las estrellas que conforman una determinada constelación no tienen ninguna relación entre sí, no forman una entidad única, y es solo la perspectiva desde la Tierra la que hace que nos imaginemos determinada figura alineándolas de una forma concreta. En este aspecto, el hecho de que el Sol se encuentre en una u otra constelación en el momento del nacimiento es algo meramente casual, y dado que se trata de una agrupación totalmente arbitraria, desmonta cualquier hipótesis que queramos montar acerca de la influencia que esto pueda tener en la persona.
Vamos a jugar un ratito, vale?
He cogido al azar esta porción del cielo:

Se corresponde a la zona de las constelaciones zodiacales de Libra, Escorpio y Sagitario. Ahora me he imaginado que soy aquel astrónomo/astrólogo sumerio, que hace más de cinco milenios se le ocurrió dibujar líneas en el cielo, y he obtenido estas nuevas constelaciones:

(Sí, vale, y quién te dice a ti que aquel sumerio no estaba también flipando, eh?)
Y estas son las figuras “mitológicas” asociadas a las mismas:

Naturalmente, y dado que son constelaciones zodiacales, cada una de ellas ejercerá una influencia en las personas nacidas bajo su signo:
FOCA: personas divertidas, que les gusta hacer reír a las demás, aún a costa de hacer el payaso en más de una ocasión. Les encanta el mar y las sardinas, y tienen propensión a la obesidad.
COMETA: joviales y también muy divertidas, grandes amantes de los niños. Les gusta dejar “volar” su imaginación, tanto que a veces les cuesta mantener los pies en la tierra.
TETERA: exquisitos y refinados, amantes de la puntualidad y pulcritud. No pueden dejar de hacer una pausa en sus labores a las 5 en punto.
Continuará .... (tengo que hablaros aún de Precesión e imprecisión: ah, ¿entonces ya no soy Leo?, Los nacidos bajo el signo de Ofiuco, Ascendentes y Descendentes, así cualquiera!!, etc)
3 comentarios:
Muy interesante, no olvides mencionar, las constelaciones del hemisferio sur, o es que la astrología sólo tiene su efecto sobre los nacidos en el hemisferio norte?
Gracias por tu comentario, Jose.
En realidad las únicas constelaciones que tienen alguna relación con la astrología son aquellas que forman parte del zodiaco (las que recorre el Sol en un año), y algunas de ellas están por debajo del ecuador celeste, es decir, pertenecen al hemisferio Sur (parte de Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio y buena parte de Acuario).
Un saludo.
me pareció muy bonito y chistoso y también cierto---cualquiera puede ver lo que se e ocurra en el cielo..en cualquier tiempo y relacionar como se le ocurra con la distintas personas nacidas bajo su custodia.... Es completamente legal y bien ganado..lo feli..
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